Vivir aventuras con la magia de nuestro mundo.

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Yo he vivido aventuras, volado muy lejos, matado monstruos y salvado almas en pena que necesitaban descanso en el más allá. He vivido mil y una vidas y me quedan tantas otras por vivir aún… Sé que esto ya lo han dicho muchos otros antes que yo. Es cierto. Y es que todo está ya escrito, y sin embargo aún queda todo por escribir. Empiezas a escribir una historia y piensas: “No, no puedo poner esto, se parecería demasiado a ese libro que leí la semana pasada, pero si lo cambio a esto otro será como aquel libro que me leí en clase hace tantos años…” Cada uno tiene un mundo en su cabeza que puede plasmar en las páginas de un libro, en una web, en la pared de su cuarto, dónde quiera. Todos tenemos algo que contar, pero el problema está en cómo contarlo. Muchos, yo incluida, es más, yo la primera, tenemos grandes sueños. Cada mañana me despierto pensando en lo que podría contar, en un detalle nuevo para mi gran historia. Pero cada vez que me siento a escribir, a poner por escrito todo lo que imagino, las aventuras que mis pequeños amigos de tinta podrían vivir, me quedo estancada, bloqueada. No sé cómo empezar. Así hay miles, puede que millones de personas en el mundo. O lo contrario, que también suele darse. Me entran unas ganas terribles de escribir, simplemente dejar la tinta correr, no contar nada en absoluto o crear un mundo nuevo, hacer algo al fin y al cabo. Y sin embargo no me salen las ideas, no viene esa chispa de la que he hablado otras veces, esa pequeña musa brillante y maravillosa que parece revolotear alrededor de las mentes de tantos grandes magos. Porque es que esa es la magia que hay en este mundo. Leemos historias y aventuras de magos y brujas como el niño que sobrevivió, de aquel mago de barba blanca como la nieve que salvó a los hobbits y elfos en tantas ocasiones, también de aquel gran Merlín, que aparece en mis amadas historias artúricas… Esa es la magia a la que estamos acostumbrados. Pensamos en magia como algo que se hace con varitas, cetros, varas, bastones… un rayo de luz cegadora que acaba con los enemigos. Pues bien, la que nosotros tenemos en nuestro mundo es otra, no tan distinta como pudiera parecer en principio. Son lápices, bolígrafos, plumas, teclas o simplemente la voz. La tinta oscura es ese haz de luz capaz de derrotar a imperios enteros, capaz de crear vida.

¿Qué sería de nosotros sin libros? ¿Sin historias que contar a los niños? Pero no sólo a los niños, a todos. Nadie sobreviviría sin una buena historia en su vida. Aunque sólo fuera una. Los libros son la magia de nuestro tiempo. Del tiempo de los hombres, como dirían en tantas historias. Los libros y su mágica manera de preservar nuestras historias favoritas son lo que de verdad importa de entre las creaciones del ser humano. Supongo que habrá, pues de todo hay en la viña del Señor como dicen algunos, quien no se emocione al entrar en una librería, biblioteca o habitación repleta de libros. Para mí sería prácticamente imposible no cerrar los ojos y dejar un momento que sólo funcione mi sentido del olfato. Ese olor a páginas impresas es sin duda mi aroma preferido en el mundo entero. Y sí, se está perdiendo con las nuevas tecnologías, de las que yo también hago uso, pero jamás morirá por completo. Por muchos libros que se puedan almacenar en las tablets, ebooks, ordenadores y demás maquinaria, siempre preferiré comprarme un libro con páginas que pasar y donde poder colar la nariz para respirar.

Estoy escribiendo mucho y sé que no estoy diciendo nada. Porque en realidad creo que es casi imposible, al menos para mí, sin mi esfera/musa voladora, hablar de todo lo que soy gracias a los libros. Porque yo sé que, aparte de la educación que haya recibido de mi familia y formación, yo soy la persona que soy ahora mismo gracias a las historias que me han ido moldeando a lo largo de los años. Y es que ya son unos cuantos los años que llevo leyendo, sólo unos poquitos, sólo toda mi vida entera. Sé que me quedan aún tantos y tantos clásicos por leer, tantas novedades por descubrir, tantos bestsellers sobrevalorados por criticar que no tendré tiempo en toda mi vida a poder llenarme con todo lo que sus cubiertas contienen. Si por mí fuera, mi vida entera dependería de los libros. Y casi va a ser así si consigo mi sueño de ser traductora literaria, aunque algunos piensen que con ello voy a pasar más hambre que un caracol en un espejo, como diría mi madre. Y es que ser traductora literaria es mi sueño. Poder leer libros y reescribirlos en otro idioma y que eso sea mi profesión es seguramente lo que más ansío del futuro que aún está por venir.

Cada año, y seguramente cada día, se nos van escritores. Grandes escritores, de la talla de García Márquez, o de los pequeños que muy pocos conocen. Sean quienes sean, su pérdida es terrible, pero un escritor nunca muere realmente. Quien haya creado un mundo, real o imaginado, grande o minúsculo, suyo o no, siempre vivirá en él. Sus personajes le deben la vida, son sus hijos, su familia sempiterna, inmortal.

Hay tantas y tantas frases que hablan de lo hermoso y mágico de la lectura que sería imposible ponerlas aquí todas. Desde luego mía no es ninguna porque yo sé lo que siento, cómo me emociono cada vez que leo, cómo no quiero que acabe una historia y sin embargo estoy deseando llegar al final de la intriga al mismo tiempo, pero que sepa todo esto no significa que sea capaz de expresarlo con las palabras adecuadas. Por eso mismo dejo aquí un proverbio hindú que me ha encantado:

“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.”

Hoy es el Día del Libro, pero como tantas otras festividades, no es algo que se deba celebrar únicamente este día, este 23 de abril en el que fallecieron Shakespeare y Cervantes. No. Los libros son algo que debe celebrarse a diario. Leyendo un poquito cada noche, arropados en vuestras camas, sentados en un cómodo sillón, con una buena taza de té al lado… cualquier manera es buena para hacerle un homenaje a esta maravillosa creación. Los antiguos griegos, los vikingos, los romanos, todos ellos hacían sacrificios a sus dioses. Mi sacrificio a mis dioses son horas de mi sueño, horas que debería pasar haciendo trabajos, estudiando, paseando al sol… Mis dioses son los magos de las palabras, el papel y los mundos impresos en él. Y yo prometo honrarlos cada día como he ido haciendo durante toda mi vida.

Feliz Día del Libro.

La magia de los libros.

Estamos en el Top #10

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Es muy cierto que la época que estamos viviendo actualmente. La era de este mundo que nos ha tocado “disfrutar”, por así decirlo, no es la mejor de todas. En muchos sentidos, podría decirse que es de las peores. De todas las malas que ha podido haber, incluyendo en la lista la época del meteorito que destruyó a los pobres dinosaurios, esta está en el top #10 casi seguro. Pero eso es por muchas cosas tales como crisis, pobreza, mal reparto de los recursos del planeta, indiferencia y egoísmo de los habitantes de la Tierra, etc, etc.

Pero no podemos negar que es también una de las mejores épocas que ha podido haber. Sí, es algo contradictorio, lo sé, pero también hay razones para situar esta etapa en el top #5, es incluso mejor, de los periodos buenos de nuestro mundo. Ha tantas cosas que no sabría ni por dónde empezar. Bueno, sí, podría decir que acabo de disfrutar de un cortometraje. Lo he visto en Youtube, esa herramienta tan útil que tienen nuestra amada red. Pero el corto que he visto no es ninguno que ganara un Óscar el año pasado o que trate del amor que el destino nos tiene preparado y que por simplemente perder unos papeles podemos hallar en el tren (se llama Paperman y lo ha dirigido John Kahrs, no verlo tampoco tiene perdón). No. Es nada menos que un cortometraje rodado en 1902. Muy poco después de la creación del cine gracias a los hermanos Lumière. Es nada más y nada menos que el primer filme de ciencia ficción de la historia del cine. Y es tan sencillo de encontrar que basta con saber escribir su nombre en la barra de búsqueda de vuestro navegador. Poned Viaje a la Luna, Le Vogaye dans la Lune o A Trip to the Moon. Lo que más coraje os de. Este corto contiene uno de los planos más famosos del cine, la cara de la Luna recibiendo el impacto de un cohete espacial.

A disfrutar de un pequeño clásico de Georges Méliès.

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Curiosidades de la vida.

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Puede que no a todos os gusten tanto las curiosidades como a mí. Es fácil que esto ocurra, principalmente porque a mí me fascinan. Hasta la más mínima y simple curiosidad me encanta. Con esto sólo pretendo excusarme en caso de que alguna de las que ponga aquí a continuación no tenga el menor interés para vosotros. Aunque, pensándolo bien, no hay que disculparse. Es mi blog, son mis curiosidades absurdas, y me hacen feliz, así que ahí van.

En el post anterior hablé de la serie británica Black Mirror. Pues bien, en uno de los capítulos, concretamente en el que se llama Be Right Back, que es el primero de la segunda temporada, aparecen como sólo dos personajes protagonistas. La historia que los envuelve es muy dramática y triste. A mí este episodio me encanta. Bueno, a la curiosidad. La actriz principal es Hayley Atwell, conocida por su papel como Aliena en la serie Los Pilares de la Tierra, además de aparecer en la película de Woody Allen El sueño de Cassandra. El otro actor protagonista es Domhnall Gleeson, que aparece en películas de Harry Potter como Bill, uno de los hermanos Weasley. Y su padre no es otro que Brendon Gleeson, que también aparece en las películas del niño mago, haciendo de Alastor “Ojoloco” Moody.

Otra serie que acabo de empezar a ver y que tiene una muy buena pinta es Vikings. Sobra decir de qué va, ¿no? Haciendo de conde Haraldson, “jefe” de los pueblos vikingos, está el actor Gabriel Byrne, que aparece en El hombre de la máscara de hierro, representando nada menos que a D’Artagnan. Otro de los actores que aparecen es Gustaf Skarsgård, que no es otro que el hermano de Alexander Skarsgård, conocido por su papel como Eric Northman en la serie True Blood y por aparecer como protagonista en el vídeo musical de la canción Paparazzi de Lady Gaga. Además, es hijo de Stellan Skarsgård, que es más conocido que sus hijos. Lo podemos ver en películas como Piratas del Caribe, haciendo de Bill “El Botas” Turner, también aparece en Mamma Mia! como uno de los “padres” de la protagonista, en Ángeles y demonios y también en la versión del 2011 de Los hombres que no amaban a las mujeres, haciendo de Martin Vanger.

A mí, personalmente, me encanta establecer relaciones entre actores y películas. Últimamente suelo intentar acertar de qué me suena la cara de tal actor, dónde más lo he visto, o en qué otra película, serie o anuncio he oído yo a ese actor de doblaje. Es un hobby bastante entretenido, lo único malo es cuando no logro encontrarlo y me corroe la cabeza. He llegado a estar meses pensándolo, de vez en cuando acordándome de que la duda sigue ahí, esperando ser resuelta, bien por insistencia, bien por inspiración divina. A ver de qué manera llega antes.

Seguramente hay muchas más curiosidades por ahí, pero ahora mismo no las recuerdo, y tampoco quiero que este post sea algo imposible de leer de lo largo y aburrido que podría llegar a ser si siguiera escribiendo sobre todo esto. Así que iré concluyendo con unas cuantas más, esta vez acerca de la serie/saga de novelas de Canción de Hielo y Fuego, de George R.R. Martin.

Empezaré diciendo que como toda historia, esta tiene su base en alguna otra, ya sea esta inventada o algún hecho real. En el caso de Juego de Tronos el autor, muy probablemente, tomó su inspiración para escribir la historia de la Guerra de las Dos Rosas. Como bien dice nuestra queridísima Wikipedia, “la Guerra de las Dos Rosas fue una guerra civil que enfrentó intermitentemente a los miembros y partidarios de la Casa de Lancaster contra los de la Casa de York entre 1455 y 1485. Ambas familias pretendían el trono de Inglaterra, por origen común en la Casa de Plantagenet, como descendientes del rey Eduardo III.” El dato interesante aquí está en los nombres de las familias enfrentadas, York y Lancaster. Stark y Lannister. ¿Coincidencia? No lo creo. Como ya dije, los analistas del FBI no debemos creer en las casualidades. Está claro que tiene su base en esta guerra inglesa. Es más, una de las familias de Juego de Tronos, la familia Tyrell concretamente, tiene como emblema una rosa. ¡Qué casualidad que se parezca tanto a las de las familias York y Lancaster! Nótese la ironía. Y que la familia Lannister tenga el rojo como su color y los Stark el gris. Un parecido bastante razonable con las respectivas familias inglesas envueltas en aquella guerra.

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Bueno, dejemos ya el tema de las familias y centrémonos en otro. Hoy me han comentado un dato bastante curioso del que yo no tenía constancia. En el episodio llamado Fire and Blood, el número 10 de la primera temporada, el último, de hecho, Joffrey va con Sansa Stark a mostrarle las picas en las que se encuentran las cabezas de su padre, Eddard Stark, y su septa (que viene a ser como su aya). Justo al lado de la de ésta última, hay una cabeza de la que sólo se ve el perfil, pero que es fácilmente reconocible. Con la imagen de ambas caras, se verá claramente de quién se trata. Los creadores y productores niegan que esto tuviera ninguna connotación política, y sin embargo si actualmente decidiera comprar el DVD de la serie, en ese capítulo, vería cómo han cambiado la cara con ordenador y ya no está la que en un principio había.

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A continuación, y por último, dejo aquí dos vídeos con los que me he topado y que están bastante interesantes. Uno de ellos es cómo sería Juego de Tronos si se tratara de una película Disney. El vídeo coge conversaciones de la serie, mezclándolas con imágenes de personajes Disney, recreando así de manera bastante buena el supuesto de una animación de Canción de Hielo y Fuego. El segundo vídeo está pensado para todos aquellos que, como yo, ya han terminado los libros y esperan que pronto salga el siguiente. Creo que todos pensamos que es muy posible que George R.R. Martin muera antes de acabar de escribir los dos siguientes, con los que cerraría la saga, que serán Vientos de Invierno y Sueño de Primavera. Con esto no le deseo ningún mal al pobre autor, sólo expreso lo que todos pensamos, que su salud no es especialmente buena y que parece no darse prisa en escribirlos. Estamos todos ansiosos por que los publiques, así que, como dice el vídeo, “write like the wind”.

El último link que pondré aquí será a un post en una web en el que hablan de los principales actores de la serie Juego de Tronos y de todas las películas y series en las que podemos haberlos visto. Es muy, muy interesante.

http://lossietereinos.com/en-ocasiones-veo-actores-de-juego-de-tronos/

Y de momento, esto es todo, aunque poco tampoco es. Cuando haya recopilado otras cuantas curiosidades que merezcan mención en este blog, las pondré, pues pienso que no puedo ser la única a la que le guste leerlas. Espero no serlo.

Black Mirror

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Intentando definirla, Black Mirror es una serie llena de humor negro, giros sorprendentes en el último momento y mucho misterio, terror y fantasía. O puede que no tanta fantasía como parece. El título hace referencia a las pantallas de todos los aparatos que utilizamos en nuestra era tecnológica, ordenadores, móviles, televisores, etc. Son como espejos, pues nos reflejamos en ellos, y son negros. El título no tiene más complicación.

¿Qué más podemos decir de Black Mirror? Es una serie cuyo creador es Charlie Brookery que por ahora sólo cuenta con dos temporadas de tres capítulos cada una. Ninguno de los capítulos tiene una relación aparente con los otros. Son historias independientes y cerradas, con distintos protagonistas. Sin embargo, sí existe una idea común sobre la que tratan todos ellos, que es la idea del futuro que nos espera. ¿Qué nos depara el futuro, con las tecnologías con las que hoy día contamos y otras aún por llegar? ¿Podremos grabar y reproducir todos nuestros recuerdos? ¿Podremos hablar con nuestros seres queridos, aunque estos ya no estén entre nosotros, gracias a la tecnología? Estos dos, entre varios más, son temas que trata esta “miniserie” por llamarla de algún modo. Son capítulos inconexos, como pequeños relatos. Este tipo de serie sí tiene una importante tradición en la televisión, con series como The Twilight Zone, La Dimensión Desconocida en español, Historias para no dormir, Alfred Hitchcock presenta, Cuentos Asombrosos, de Steven Spielberg, o Maestros de la Ciencia Ficción.

Sin duda es una serie que deja al espectador con un mal sabor de boca, con unas ideas dando vueltas en su cabeza. Le hace reflexionar, y eso es algo que hace falta con urgencia últimamente. Es cierto que está llena de exageraciones y algunas cosas están llevadas al extremo, pero no por ello no nos parecen posibles en un futuro. Un futuro más bien cercano, por cierto. Una curiosidad que nos puede hacer ver que es el futuro más inmediato posible, un “pasado mañana” por así decirlo es el nuevo producto de Google, Google Glass. Son unas gafas que tienen una cámara incorporada con la que puedes grabar todo lo que ves, enviarlo en el momento y, supongo, también reproducirlo cuando quieras. Habría que añadir, para darle más sentido a este dato curioso, que hay un episodio de la serie que tiene como argumento precisamente esto, el que podamos grabar todas nuestras experiencias y verlas cada vez que queramos. Obviamente eso sólo puede llevar a problemas del tipo “¿Ah sí? Conque me dijiste eso, ¿eh? Pues no lo tengo grabado” Y para demostrarlo no hay más que proyectar el recuerdo en una superficie. La paranoia puede ser un gran problema si se tiene acceso a este tipo de tecnologías. El siguiente vídeo es una mezcla entre uno de los capítulos de la serie Black Mirror y el spot que anuncia el producto de Google.

Tiene ese elemento de terror y fantasía que estaba tan presente en el audiovisual de ciencia ficción anglosajón de los años 60 y 70. No es una ciencia ficción que nos hable de robots y androides que acabarán por controlar a la raza humana, sino de cómo los avances tecnológicos y científicos conllevarán cambios sociales y políticos en nuestra sociedad.

Todos los episodios que hay hasta el momento de esta serie merecen la pena ser vistos. Y también la reflexión posterior merece nuestro tiempo. Nos hace recapacitar y pensar en cómo actuaríamos nosotros si nos ocurriese lo que a los protagonistas.

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Hay que ser buenos analistas.

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Hace un tiempo vi un cartel anunciando un taller cinematográfico, sobre series particularmente. Salían imágenes de Homeland y Juego de Tronos. Sobra decir que fui rápidamente a apuntarme. Ya ha comenzado y es muy interesante.

Más adelante pondré aquí más información que iré adquiriendo a lo largo de estas semanas, pero dejo aquí una de las ideas que hoy nos han dado a conocer.

Hoy, hemos trabajado con la serie Homeland, viendo influencias, precedentes e historias similares. Hablando de conspiraciones, espionaje y demás, acabamos tratando sobre películas como El mensajero del miedo y De repente. En ambas películas aparece Frank Sinatra. La primera es de 1962 y la otra de 1954. En ambas se trata el tema de las conspiraciones y los atentados, particularmente los protagonistas atentan contra la vida del presidente de Estados Unidos. El mensajero del miedo, The Manchurian Candidate en inglés, no tuvo mucha difusión debido a su rápida desaparición de las pantallas. Aquí en España pasó desapercibida. Según algunos rumores, que los representantes de Sinatra negaron en su momento, se dice que Frank Sinatra retiró la película de su distribución a causa del asesinato del presidente J.F. Kennedy. Oficialmente, desapareció, aunque posteriormente reapareciera, porque no tuvo muy buen recibimiento entre el público. Algo similar ocurrió con Suddenly, la otra película mencionada. No fue eliminada, pero también tenía que ver con el asesinato del presidente estadounidense. Se podría decir que Frank Sinatra, tuvo buen ojo a la hora de elegir sus películas. Aunque es obvio que les era imposible prever que por las fechas del lanzamiento de su The Manchurian Candidate, el presidente sería realmente asesinado.

Esto, en realidad, no tiene ninguna importancia, es una simple curiosidad, como otras que nos cuentan en el curso. Aunque como bien ha dicho hoy el hombre que nos imparte el taller, “como buenos analistas de la CIA no deberíais creer en las coincidencias. Las casualidades no existen” Todo bromeando con el tema que nos ocupaba, Homeland y las series de espionaje.

La semana que viene toca el western, a ver con qué nos sorprende, ¿no?

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Granada.

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Enamorada de esta ciudad, y sólo es el principio de unos años increíbles.

Esas pequeñas calles que rodean la Catedral, llenas de perfumes y olores tan característicos de un lugar con un origen como el que éste tiene, árabe, nazarí. Los inciensos de mil fragancias, los cientos de tés e infusiones distintos que ofrecen, cada uno con un olor mejor que el anterior. Calles con olor a comida, que sólo consiguen hacerte pasar hambre si paseas sin llegar a entrar a ninguno de esos barecitos de tapas tan característicos. También tiene música por cada rincón. Nunca había escuchado tantos acordeones como paseando por Granada. Cuartetos de cuerda tocando en plena calle. Una pareja cantando música étnica en la puerta de mi casa, con unas voces increíbles.. Todo eso es decir poco de esta ciudad.

Dejo aquí imágenes de esta maravilla del mundo, algunas tomadas por mí misma.

capture-20130126-194731 IMG_3066 IMG_3064 IMG_3062 DSC08076capture-20130126-193555 paseo de los tristes Paseo-de-los-Tristes-de-noche

Como dijo Víctor Hugo: En Granada hay más hechizos que granos rojizos tiene la fruta que hay en los valles.

Y también Ernest Hemingway dijo algo sobre esta ciudad: ¡Con qué pereza se va el sol de Granada, se esconde bajo el agua, se esconde en la Alhambra!

Hay tantas frases sobre Granada como rincones tiene ésta. Sólo hay que descubrirlos todos, por difícil que sea encontrarlos.

Fringe. The end.

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Y ya terminó el último capítulo de la última de una serie que me ha gustado desde el primer episodio que vi, hace ya por lo menos tres años. Fringe es una de las series que han llegado de la mano del gran J.J. Abrams. Otras de estas son Lost, Alcatraz, Alias…  y pronto aparecerá con una nueva entrega de Star Wars. Pero no es eso lo que vengo a comentar aquí.

Fringe, esa gran serie protagonizada por, entre otros, el gran John Noble, también conocido por su papel como Denethor, senescal de Gondor en El Señor De Los Anillos. Es una serie de 5 temporadas que mezcla las tramas policiales de series como C.S.I. con elementos de ciencia ficción que la convierten en una gran serie, como no me canso de repetir, dentro de su género. En español aún no se ha estrenado esa última temporada, aunque sí hemos podido disfrutarla ya en versión original subtitulada. No desvelaré por lo tanto ninguno de los secretos y misterios que tienen lugar en este final de serie. Aunque sé de páginas que sí los revelan, y de gente a la que eso no le importa lo más mínimo. Yo misma sería incapaz de leerlos, por mucho que me picara la curiosidad. Perdería todo el encanto si supiera por adelantado lo que iba a ocurrir y cuándo. No tendría ninguna gracia, la verdad. Por eso mismo, sólo puedo decir que esta última temporada es muy buena. Hay quien dice que las anteriores temporadas iban perdiendo intensidad y empezaban a perder el interés por lo que le ocurría a nuestra Olivia Dunham, pero puedo asegurar que en esta temporada, vuelve a haber acción y hechos muy relevantes para el futuro, si bien no es como en las primeras temporadas, en las que resolvían casos llamados “Fringe events”. No, no recuerdo el nombre en castellano, no sé con seguridad si eran “eventos Fringe”. Es lo malo de verlas en versión original. Lo único malo, desde luego, porque como las voces originales, no pueden llegar a ser los doblajes, por muy buenos que sean. Tengo que añadir también que ha habido momentos, especialmente en los últimos capítulos de esta quinta temporada, que me han llegado a emocionar. No es muy difícil conseguir eso, eso tengo que admitirlo pero, aún así, creo que esta vez era con razón, hay momentos bastante emotivos en estos episodios finales.

Espero con esto haber conseguido que alguien sienta curiosidad y se enganche a esta gran serie, si es que aún no lo habían hecho.

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Nada que comentar.

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Llevo mucho tiempo planteándome el volver a escribir algo, pero, ¿qué? ¿qué podría escribir aquí que fuera de interés? Es cierto que he leído libros, visto películas y conocido nuevos grupos de música, pero no hay mucho realmente digno de mención. Tal vez la película de Los Miserables, que por muy duro que seas, tiene momentos que llegan a emocionarte. Y aunque en su momento se me hizo algo larga con tanta canción, ahora me las sé casi todas y me encantan. También podría hablar de El Hobbit, pero prefiero esperar a haberme leído el libro también, para poder hacer una comparación como Dios manda, ¿no creéis? Así que, eso, no hay gran cosa que contar. Hay cambios en la vida. Ahora sé lo que es una ciudad universitaria en su época de vida, y es preciosa. La independencia está bien, aunque muchos digan que no. Bueno, creo que no son tantos los que dicen que no a la independencia.

También puedo hablar de Juego de Tronos y su saga de libros, Canción de Hielo y Fuego, pero es otra cosa que prefiero comentar cuando haya terminado todos los libros que la componen, que son 5 publicados y dos aún en el tintero del autor, según he oído.

Espero que haya empezado bien el año y que siga así todo el 2013, porque, por lo visto, no se acabó el mundo cuando los mayas dijeron que lo haría. Pero este año, aunque no tenemos otra fecha repetida ni nada, tenemos un día que será el 11/12/13 a las 14:15:16 y seguro que a alguien se le ocurre la broma de que pasará algo también ese día, como todos los años “pasa algo”.

Espero volver por aquí más a menudo, porque eso significaría que ha vuelto la inspiración, que se perdió hace ya meses.

Salinger.

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Bueno, aquí sigo, esperando que me llegue… No sé, la inspiración divina o algo, porque si no, no habrá manera de conseguirlo. Ni yo sé cuánto tiempo llevo intentándolo. Años y años empezando historias y no terminándolas jamás. Ya empieza a cansar. Porque me encanta escribir, a veces es que lo necesito. Si me siento agobiada, o mal por alguna extraña razón, escribo y me desahogo, la verdad es que me funciona que mejor que cualquier otra cosa. Sobre todo porque cuando las personas estamos mal, no sé por qué, solemos tender a volvernos masoquistas. Al menos la gente que conozco y yo lo hacemos. Si estás mal, como te pongas música, ten por seguro que buscarás música triste, o ruidosa, algo que te haga desahogarte. Por eso prefiero no hacerlo, no sirve para nada. Sin embargo, si escribo, me evado, me olvido de mi mundo y de todo y me centro en lo que creo con las palabras. Es mucho mejor, eso seguro. Por eso escribo, y luego viene el problema. No sé seguir. Tengo como mil historias empezadas, casi todas muy malas, algunas que sí me gustan, pero en ninguna de ellas sé cómo continuar con la historia. Supongo que será cuestión de ponerse, ¿no? O esperar a que llegue el momento en que la típica bombilla se me encienda sobre la cabeza y me diga cómo seguir alguna de las historias. Además, apenas tengo tiempo últimamente, y la cabeza, cuando escribo, se me va a otras cosas, esto no va bien, no, no, no va nada bien. Es más, ya ni recuerdo por qué había empezado a escribir esta entrada. Porque con lo que llevo, no he dicho nada aún. Bueno, debería añadir que escribir, y leer ya que estamos, es de lo mejor que se puede hacer. Relaja, ayuda a olvidar problemas, funciona mucho mejor que una borrachera con las que en las películas tanto intentan olvidar problemas los protagonistas.

En fin, con todo esto vengo a decir que necesito escribir, que no sé qué sería de mí si no pudiera escuchar música, si no existiera, pero creo que simplemente moriría si no tuviera nada que leer o no pudiera escribir. Si tuviera que vivir en un mundo donde no se pudiera leer ni escribir, me suicidaría, lo digo en serio. No merecería la pena, sería un lugar demasiado triste.

Por ejemplo, para clase de Literatura, he tenido que leer El guardián entre el centeno, de Salinger. Me ha encantado. No sé que tiene ese libro, pero la forma de escribir del autor, el hecho de que el protagonista sea de mi edad o no sé qué, ha hecho que me haya enganchado a él, y no podía parar de leerlo hasta que lo he terminado. A un amigo mío, le ha pasado igual. Es un gran libro. Un clásico sin duda. Os lo recomiendo, a todos. Os gustará, seguro que sí. Además, a Holden, el protagonista del libro, también le encantaba leer. Supongo que por eso también me sentí algo identificada con él. Leer es algo maravilloso, no me cabe la menor duda. Así como escribir, aunque no todos lo hagamos tan bien. Yo lo intento, aunque fallo con mucha asiduidad. Ahora, por ejemplo. No me gusta como ha quedado esta entrada, pero bueno, creo que intenta decir lo que pienso. Supongo que refleja los pensamientos inconexos que tengo ahora mismo, entre canción y canción. De todos modos, gracias por leer. Es algo que me alegra, saber que aunque sea un poco, gusta lo que publico. Sí, me alegra mucho, la verdad.

 

El fin

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Sí, es cierto que es un poco tarde para hablar del final de esta saga pero… ¿qué más da? Lo importante es hablar de ella, no importa el cuándo.

Se terminó, la historia que ha marcado a una generación entera, la historia que nos ha hecho vivir la magia con sus aventuras y personajes. ¿Quién no ha querido alguna vez, viendo estas películas o leyendo los libros, vivir en Hogwarts? Poder tener clase en el castillo, pasear por los bosques y jardines, celebrar Halloween en el Gran Comedor… Todos los que han disfrutado con Harry, Ron y Hermione, han soñado alguna vez con eso. Sirius, ¿quién no desearía tener un padrino así? Él es sin duda mi personaje favorito. Sí, incluso por encima de Harry. Ron, Hermione… ¿Acaso existen amigos mejores que ellos? Los gemelos, Fred y George, decidme que no os habéis reído alguna vez con sus bromas. Todos ellos hacen de esta historia algo tan especial. Bueno, está claro lo mucho que me encantan los libros y películas ¿no?

Aquí dejo un vídeo que resume la historia, con algunas de las mejores imágenes de sus películas. Disfrútenlo.

Todo

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Esto es todo lo que me relaja, lo único que me da como una sensación de paz interior. La música celta es como un bálsamo, hace que me sienta bien. Si estoy cansada, me relaja, si estoy mal, me hace sonreír. Aquí dejo una canción preciosa, con un video que tiene imágenes espectaculares y muy bonitas. Todo esto junto, hace que yo vea este vídeo siempre que puedo.

Jamie

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Este pasado mes de agosto hice algo increíble. Fui a un concierto con mi mejor amiga. Todo empezó cuando a mi amiga le comenzó a gustar muchísimo un cantante llamado Jamie Cullum, pianista y cantante de jazz-pop-blues. Lo descubrió por casualidad haciendo zapping. Bueno, la cosa está en que poco a poco le ha ido gustando cada vez más hasta que se ha convertido en su ídolo, por así llamarlo. Ella toca el piano y con su música, pues claro, se siente identificada. A mi en un principio no me gustaba demasiado, sólo algunas canciones, pero poco a poco me enganchó su música. En julio vimos que él venía a España a dar conciertos, y dentro de España, a un lugar que nos pilla cerca. Así que claro, fuimos. Nos llevaron en coche y allí estuvimos haciendo cola para entrar. Fuimos de las primeras. aunque allí había chicos de muy lejos que llevaban allí todo el día. Entramos al castillo donde tocaban y empezó el concierto. Fue espectacular. Yo ya había estado en más conciertos pero este ha sido el mejor. No me sabía demasiadas canciones, sólo un par o tres. Ahora ya sí que me las sé la mayoría de las que tocó. Hubo algunas preciosas, así muy lentas y tranquilas. Otras con más ritmo. Pero en algunas prbablemente hubo gente que lloró, por lo bonitas que eran y por como las cantó. Dejo como ejemplo este video en el que canta la canción Gran Torino, que obviamente forma parte de la banda sonora de esta película. El final del video es lo mejor de todo. Espero que os guste tanto como a mí, al menos, o tantísimo como a mi amiga.

Vous me manquez….

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 Un intercambio escolar es una experiencia única si se quiere aprender un idioma. El mes pasado estuve en el sur de Francia, en un pueblecito cerca de Marsella, con un viaje organizado por mi instituto. Fue algo increíble. Tras por lo menos veinte horas de autocar llegamos al aparcamiento del lycée donde nos esperaban nuestras respectivas familias para recogernos y llevarnos a la que sería nuestra casa durante diez días. Yo ya había hablado con mi correspondiente por Facebook desde hacía un par de meses o tres, pero esas pequeñas charlas no habían hecho nada puesto que por una red social no se habla igual que en persona. Cuando estábamos a punto de bajarnos de autobús la gente estaba nerviosa porque decían: “¿Y si no reconozco a mi francés?”. Yo había visto unas cuantas fotos, pero también tenía esa duda tan tonta. Sin embargo me bajé, la vi, le di dos besos, comenzando por el lado contrario por el que nosotros empezamos a darlos, cogí mi maleta y me subí a su coche. Sabía que iba a ser raro. Estar media hora dentro del coche de unas personas que no conoces apenas y que hablan en otro idioma. Estuvo bien.

Al día siguiente tuvimos que coger el autobús escolar para ir al instituto puesto que yo vivía en una aldea de cerca del pueblo. Tardábamos más de media hora en llegar, todos los días. Me gustó mucho porque allí oía a la gente hablar en francés y yo también hablaba con la gente que iba sentada a mi alrededor. A lo largo de esos diez días hicimos muchas excursiones. Visitamos Avignon, Marsella, Aix-en-Provence y las calitas de Cassis. Ese día fue el mejor de todos. Hizo un tiempo excelente y nos montamos en un barco turístico que nos llevó por las calas. Hacía viento de modo que las olas rompían contra nuestro barco, salpicándonos de agua. La gente se quejaba y se metían en la parte cubierta del barco. Yo quería quedarme fuera, disfrutar del viento, del calor del sol, del agua salada salpicándome…. Nos obligaron a meternos dentro porque ya era mucha el agua que caía en cubierta.

Hay una cosa que me gustó mucho de aquel lugar y es que a pesar de que donde yo estuve era un pueblo pequeño, la gente iba como quería, nadie miraba raro a nadie si llevaban vestido y zapatillas o gorros o te gustaba el manga. Donde yo vivo sí miran de forma molesta si no vas como se supone que debes ir “normal” según ellos. Por eso aquí se nota tanto si alguien es extranjero o no. Generalmente la gente de fuera sigue sus propias normas en cuanto a estética y en un pueblo como el mío si esas normas no son las de la mayoría eres extranjero o eres raro.

Pasadas dos semanas desde nuestra vuelta, vinieron ellos. Estuvieron aquí una semana. Les encantó todo. Pasaron mucho calor en los sitios que visitaban. Hubo fiestas, paseos, convivencias entre franceses y españoles, etc. Todo fue genial. Ir caminando al instituto con mi amiga francesa no es lo mismo que ir yo sola escuchando música. Prefiero ir con ella. Había momentos en los que no hablábamos mucho porque siempre es difícil hablar con alguien a quien conoces desde no hace mucho y además en otro idioma que no controlas muy bien. Cuando se fue a Francia, hablaba muchísimo mejor el español, había adquirido mucha soltura. A veces hablábamos de lo que había hecho en la excursión del día anterior. Otras veces me preguntaba qué íbamos a hacer esa tarde cuando volviera de la excursión, si saldríamos con los demás a dar una vuelta. Ella no se lo creía, allí en Francia, las veces que salimos, a las diez o las once de la noche estábamos ya casi con el pijama puesto. Aquí hubo una fiesta que empezó a las once y ellos estaban asombrados de que trasnocháramos tanto.

El último día también salimos españoles y franceses. Tuvimos que llevarlos al instituto de madrugada para que cogieran el autocar que les llevaría al aeropuerto. La despedida fue muy dolorosa para algunos. Yo lloré, mi correspondiente lloró mucho también. Nadie quería que se fueran. Dicen que volverán en verano pero, ¿y si no pueden?, ¿y si ya no los volvemos a ver más? Había un chico que fue el primero que se subió al autobús porque no quería estar más fuera, porque lloraría mucho si seguía allí. A él le quieren todos, todo el mundo le dio algo para que se acordara de nosotros, él dijo que se acordaría sin que le diéramos nada. Yo le di una pulsera mía. A mi amiga francesa le di otra, diciéndole que TENÍA que volver en verano. Aún les echo de menos, o como dirían ellos, ILS ME MANQUENT BEAUCOUP.

Espero poder acoger a alguien el año que viene puesto que no puedo ir allí, al tener cerca la Selectividad. Espero poder acoger de nuevo a Manon, mi mejor amiga francesa.

Aquí un grupo que canta en este maravilloso y musical idioma que es el francés que Manon me recomendó. Me encanta.

Escribir

Estándar

Me encanta poder escribir. Es algo que me libera. A veces, cuando estoy mal o triste, simplemente escribo o leo y noto cómo todo se me olvida. Me meto en la piel de los personajes, con las preocupaciones que tienen ellos, no las mías. Es algo increíble ver que cuando escribo algo y se lo doy a alguien para que se lo lea, me dice que le gusta. A veces, al terminar lo que escribo, o mientras creo el mundo de la historia, noto que falta algo. Hay por ahí, perdida por el mundo, una chispa que debería estar conmigo. No lo está. Es como si no tenerla me hace escribir peor de lo que podría. Me falta ese pequeño puntillo que la chispa me daría. Si alguna vez la veis, por favor decidle que la necesito con toda mi alma. En realidad no sé que aspecto tiene. Supongo que será como la imagine yo, ya que es mía, aunque esté vagando sola por ahí. Yo creo que es pequeña, delicada y frágil. Es una diminuta esfera de cristal, trasparente, pero se pueden ver las vetas de color translúcido en su interior. Su superficie está pulida y suave, brilla cuando el sol se refleja en ella. La necesito. Es tan hermosa que no soy capaz de vivir sin ella, y eso que nunca la he tenido. Al menos no siento toda la nostalgia que sentiría si alguna vez la hubiera tenido y la hubiera perdido. Nunca he podido disfrutar de ella.

Pues otra vez lo mismo de ayer.

Estándar

¿Que sentirías si el mundo se acabase? Posiblemente nada por esa misma razón, que se ha acabado. Sin embargo hay muchas formas de pensar que el mundo se acaba. Está la del fin apocalíptico,apoteósico,esa que todo el mundo se cree, desde hace tanto tiempo. Seguramente desde el principio de todo. De nuevo sale el tema del fin del mundo. No me lo creo. Aún no. Otra forma es la de la típica adolescente que piensa que nada vale la pena porque sus amigas pasan de ella. Tal vez para esa el mundo si que se acabe ya que el mundo sin amigos es una auténtica mierda, por mucha familia que se tenga. Y, además de las muchas otras maneras de acabar con el mundo que la gente tiene en su cabeza, está la de alguien sin un objetivo. Sin nada que hacer en el mundo. Vagar por ahí sin nada que hacer es muy triste. Lo digo en serio. No me imagino lo que sería levantarse cada mañana sin saber lo que te depara el día, aunque eso en realidad nunca lo sabes, a lo que yo me refiero, probablemente sea a lo contrario, a saber cada mañana que lo que ese día te espera es lo mismo que lo de ayer. Nada.